"Si cada calle fuera una estación, si cada paso fuera un mes, si cada baldosa una semana, el tiempo correría a toda velocidad y el verano llegaría rápido de nuevo", se dijo en silencio para sus adentros y recordó una escena de Notting Hill .Se rió de sus ocurrencias. La tarde ya se había instalado en esa jornada veraniega y el sol de a poco se despedía de un día en el cual no había sido protagonista, y el telón de nubes habían decretado el fin de la obra, unas horas antes de lo acordado.El camino de regreso a su hogar recién comenzaba , faltaba un rato, pero lo disfrutaba.Caminaba lento, sentía el aire en su rostro, el olor a lluvia que todavía persistía en la ciudad desde la noche anterior,todo la inundaba del sosiego que tanto esperaba.La música resonaba en sus oídos, y las palabras que hacía unos minutos había compartido también.Hizo algunas paradas, quizás en el afán de retrasar la llegada a su casa unos minutos, de disfrutar ese camino que tanto anhelaba.Los sueños ,los planes, los años, el mar, algunos amores y los más íntimos de sus recuerdos se le enredaban en el pelo a bordo de cada ráfaga de viento.Sonreía y respiraba hondo queriendo llevarse cada instante con ella.
Llegó a su casa y puso un poco los pies en el suelo, aunque de a ratos ,y entre los quehaceres, se sentía flotar.En un instante de relax se sentó a pensar y descuidadamente miró a la ventana para no perderse el atardecer.Mientras la tarde comenzaba a caer , las nubes habían desaparecido y el sol hacía su reaparición triunfal. Ella pensó que siempre suele suceder, que cuando menos lo imaginamos , el sol vuelve a salir.


